En nuestro negocio de venta de azulejos en Madrid siempre nos encontramos con una misma preocupación por parte de nuestros clientes. Esta no es otra que el cuidado y la limpieza de los azulejos que han elegido para su hogar.

Limpiar baldosas y azulejos puede parecer una tarea muy dura, pero si sabemos cómo hacerlo y tomamos algunas medidas previas, no será ningún calvario.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que en la mayoría de los hogares los azulejos se encuentran en baños y cocinas. Estos son dos lugares donde los niveles de humedad suelen ser altos, por esta razón es recomendable que estas estancias estén siempre bien ventiladas. En nuestra empresa de venta de azulejos en Madrid sabemos que la ventilación es clave para evitar que aparezca el moho.

La limpieza en sí podemos realizarla de diferentes modos. Si nuestros azulejos no están muy sucios o queremos hacer una limpieza diaria, podemos limpiarlos con una disolución de agua y vinagre con la que frotaremos la superficie alicatada. Es muy importante que los sequemos inmediatamente después de pasarles el estropajo con vinagre, pues así impedimos que pueda brotar nuevo moho.

Si, por el contrario, los azulejos estuvieran más sucios, podemos utilizar otra disolución de agua con lejía o con amoniaco. Al ser productos más fuertes es muy importante que la habitación se ventile bien mientras limpiamos. El procedimiento sería el mismo: frotar los azulejos con un estropajo y secarlos de seguida.

En Saneamientos Chaparro consideramos esencial una buena limpieza de nuestros azulejos no sólo por estética, sino también por higiene. Las juntas son uno de los lugares que tienden a acumular mayor suciedad. Estas pueden ennegrecerse, pero su limpieza es sencilla. Con un cepillo de dientes viejo y agua con lejía podemos dejarlas relucientes y tan blancas como estaban.